MalAmore · cucina italiana

No vienes solo a compartir una mesa.
Vienes a compartir tu tiempo.

En MalAmore creemos que las mejores conversaciones nunca tienen prisa.

Bienvenido

Quizá también echabas de menos un lugar así.

Un sitio donde no tienes que levantar la voz. Donde nadie te apura, ni te cambia el mantel mientras sigues hablando. Donde el vino se sirve despacio porque la conversación va por buen camino.

Quizá llevabas tiempo buscando un italiano de barrio en Madrid al que quisieras volver un martes cualquiera, sin motivo. Solo porque te apetece estar ahí.

Si es así, ya nos conocemos un poco.

Mano sirviendo vino tinto junto a velas encendidas

Nuestra mesa

No abrimos un restaurante. Abrimos una casa.

Aquí no hay un concepto detrás. Hay personas: quien amasa a las siete de la mañana, quien te reconoce a la segunda visita, quien te guarda la mesa del rincón porque sabe que es la que te gusta.

Cocinamos como se cocina en casa de la nonna, y recibimos como se recibe en casa: sin guion, sin prisa y con la puerta abierta. Lo único que pedimos es que te quedes un rato más.

— Famiglia MalAmore

Parte del equipo de MalAmore riendo junto al pase de cocina

Quién te espera

La hospitalidad no se cuenta. Se nota.

  • Te recibimos por tu nombre, no por el número de mesa.
  • Nadie te va a apurar la sobremesa. Nunca.
  • Si dudas, te contamos qué pediríamos nosotros hoy.
  • El pan llega caliente porque salió del horno hace un minuto.

Somos ocho personas. Nos vas a reconocer a la segunda visita.